CONVIVIR NO SIGNIFICA CONTAGIARSE.
Los gatos positivos de FIV (inmunodeficiencia felina) y los gatos negativos pueden convivir sin riesgos tomando una serie de precauciones. Los gatos positivos pueden vivir una vida larga, saludable y relativamente normal sin absolutamente ningún síntoma. Y pueden convivir con otros gatos con muy pocas posibilidades de contagiarse entre sí. Según un estudio publicado por el The Veterinary Journal, y basado en la convivencia de gatos rescatados, se ha demostrado que el sacrificio de miles de gatos por un resultado positivo ha sido injustificado e inútil.
